Fragmento tomado del libro del Dr. Bach: The Twelve Healers & Other Remedies (Los Dose Curadores y Otros Remedios) edición de 1936.
MÉTODOS DE DOSIFICACIÓN.
Todos estos remedios son puros e inofensivos, no hay peligro de dar demasiado o con demasiada frecuencia, ya que bastan pequeñísimas cantidades como dosis. Ni tampoco perjudicará un remedio si éste prueba no ser el indicado para el caso. Para preparar un remedio, echar un par de gotas del frasco de concentrado [o frasco madre] en una botellita casi llena de agua; si se requiere que dure algún tiempo, añadir algunas veces un poco de brandy, que puede servir como conservante. Esta botellita se utiliza para administrar las dosis, y todo cuanto requiere son unas gotitas, tomadas con un poco de agua, leche o alguna otra forma conveniente. En casos urgentes se pueden dar las dosis con frecuencias de pocos minutos, hasta que aparezca mejoría; en casos graves, aproximadamente cada media hora, y en casos crónicos cada dos o tres horas, con más o menos frecuencia, según la necesidad del paciente. En casos de inconciencia, humedézcase frecuentemente los labios del paciente. Siempre que exista un dolor, rigidez, inflamación, o cualquier tipo de molestia local, aplicar además una loción. Echar unas gotas de la medicina en un bol con agua y empápese un paño con el que se cubrirá la parte afectada; puede humedecerse de vez en cuando, siempre que sea necesario. A veces pueden ser útiles algunas aspersiones o baños de agua con unas gotas de los remedios.





